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LAURA MARTÍNEZ

CRÍTICAS:

-- “Se trata de una pintora expresiva y con mimbres, que no dudo recorrerá su camino con intensidad”.
Antonio Madrigal. El Adelantado de Segovia. 14 de marzo de 2002.

-- “En la muestra destaca el contraste de los contenidos marineros y los paisajes castellanos, así como sillas, botellas y otros objetos que ha querido representar mediante una explosión de colores y texturas cuyo único fin no es otro que el escapar de lo figurativo”.
David Artime. El Periódico de Gijón. 22 de mayo de 2002.

-- “Su vinculación al mundo artístico surge de forma natural y espontánea desde su niñez, motivada por el interés que existe dentro de su entorno familiar por el arte y el ejercicio de la pintura, lo que le conduce en la década de los setenta al inicio de esta actividad. En esa época realiza sus primeras pinturas, que evidenciaban ya por entonces la disposición y el gesto resuelto de quien ha decidido iniciar este camino como medio para expresar su visión de la realidad y de su mundo interior a través de este lenguaje. Desde entonces y hasta el momento actual se puede decir que su desarrollo ha estado centrado principalmente en la proyección de su impronta creativa, tomando como referencia el conocimiento y el interés por los diferentes comportamientos y tendencias de la práctica contemporánea como un intento de búsqueda de su propia identidad pictórica lo que la impulsa a mostrar su actividad artística de forma pública a partir del año 2001”.
Fernando Sánchez Calderón. Catálogo de la exposición “Evolución” realizada en la Sala de Exposiciones de Caja Círculo de Valladolid. Febrero de 2003.

-- “Recrea sus pinceles entre encinares y cercados de granito en contraste con bodegones de especial armonía y desbordante luminosidad”. Godofredo Garabito. Protagonistas de Valladolid. Onda Cero. 14 de febrero de 2003.

-- “La tarde fría no fue suficiente para eclipsar la luz y el color de su pintura. Paisajes castellanos alternando con imágenes urbanas, algunas de las cuales nos retrotraen a acontecimientos dolorosos importantes. Nenúfares y pardales en un sincretismo colorista con ventanas abiertas de par en par a la luz. Los críticos tienen la palabra técnica, los matices estilísticos, las raíces que escudriñaron en las entrañas de los óleos de su paleta y de los materiales empleados; los amantes del arte simplemente nos conformamos con disfrutar un poco de la belleza, simplemente pensando con la piel”. Manuel García Tejeiro. Axis. Revista del Ilustre Colegio Oficial de Médicos de Valladolid. Febrero de 2003.

-- “La belleza es la inteligencia hecha sensibilidad. Sin duda alguna esto es Laura. No es fácil encuadrar su pintura en una corriente estilística determinada. Creo que no hace falta ni siquiera intentarlo, ni analizar técnicas o indagar cánones de belleza.
El matizado de los colores convierte la obra en establecidos contrastes que agarra, engancha al que la contempla. Además, sin agotadoras pesquisas intelectuales.
Hay veces que las formas se rebelan contra las normas haciendo secreto lo complejo, aunque en la obra de Laura no existen complejidades porque es clara, diáfana, poética. Siempre, sin exclusión, son iniciaciones que llegan a feliz término. Visiones hechas realidad. Puras vibraciones de luz. Toda una poblada madurez de recuerdos.
Especialmente familiarizada con el azul. Un azul verdoso callado y manso, engusanado de viento y esperanza, el de su verdadero entorno y trabajo. Un azul hundido en las pupilas, aletargado en los párpados, atrapado en las pestañas como mariposas sin alas. Azul que, en sus manos, cobra vida sumergiéndonos, emborrachándonos de luminosidad.
Laura sabe “imaginar”, “crear” y “sentir”. Despierta sentimientos nuevos que guarda muy cerca del corazón haciendo de cada uno de sus momentos instantes de Verdad
”.
Araceli Simón. Catálogo de la exposición realizada en el Salón de Pasos de la Iglesia de las Angustias de Valladolid. Mayo y Junio de 2003.

-- “[...] con este panorama exterior e interior me encuentro cómodo entre tres pintores de la Unión Artística Vallisoletana. Junto al estilo propio de la obra de [Laura] Martínez, pintora e hija de pintor y buena profesional de la medicina [...] pintora de genialidad mágica que sabe conjugar el expresionismo y el simbolismo de la metáfora pictórica consiguiendo transmitir esa emoción que embarga el ánimo del coleccionista o espectador”. Godofredo Garabito. El Día de Valladolid. 8 de enero de 2004.